El Microestadio Beto Stertz fue escenario de una verdadera fiesta del básquet formativo. Con un marco imponente y tribunas colmadas, se disputó una semifinal de categoría Infantil que estuvo a la altura de las expectativas.El Microestadio «Beto Stertz» no fue un gimnasio más; fue una caldera de ilusión, un monumento al básquet formativo que vibró al ritmo de un pueblo que sueña en grande. En un marco imponente, con las tribunas colmadas y un cancionero que bajaba con el calor de la familia de la «V», la categoría Infantil de Viale Foot Ball Club selló su boleto a la gran final del torneo tras vencer en una semifinal no apta para cardíacos.
La serie prometía chispazos. Se enfrentaban dos de los mejores equipos de la fase regular, y el partido no defraudó a nadie. Desde el salto inicial, la intensidad fue el factor común: dientes apretados, transiciones rápidas y una paridad absoluta que transformó la primera mitad en un electrizante golpe por golpe. Al descanso largo, la paridad en el tablero reflejaba lo que se veía en la cancha: una batalla táctica y física donde nadie regalaba un centímetro.
El quiebre y la madurez de un finalista
El chip cambió en el tercer cuarto. Ajustando las marcas en primera línea, metiendo presión en la salida y con una efectividad letal en la pintura, Viale FBC logró meter un parcial clave para quebrar el partido.
Pero llegar a una final no solo requiere jugar bien; requiere templanza. Cuando el rival quemó las naves y presionó en toda la cancha intentando la heroica, los pibes de la «V» demostraron una madurez asombrosa para su edad. Con inteligencia para mover la bola, carácter para no achicarse ante el roce y una paciencia de ajedrecistas para consumir los segundos necesarios, el equipo supo administrar la ventaja y congelar el resultado.
El sonido de la chicharra final desató la locura. Abrazos eternos en el parquet, lágrimas de desahogo en el cuerpo técnico y el aplauso cerrado de una tribuna que reconoció el tremendo laburo que se viene haciendo desde hace meses. El esfuerzo y la constancia de toda una temporada tuvieron su recompensa más justa: Viale FBC está en la final.
Lo que viene: Con los ojos en la gloria
Con el pasaje en el bolsillo, ahora reina la expectativa. Viale FBC ya espera rival en la serie definitiva, el cual saldrá del apasionante cruce entre Unión de Crespo y Estudiantes.
Sea cual sea el oponente, este grupo ya demostró que tiene básquet, corazón y una localía que pesa de verdad. ¡Felicitaciones a los jugadores, al cuerpo técnico y a todas las familias que empujan este hermoso camino juntos!
¡El sueño está en marcha y la final se tiñe de azul y blanco! 💙🤍💙

